La Unión Industrial de Córdoba (UIC) manifestó su profunda preocupación ante las restricciones en el abastecimiento energético en plena ola de frío polar. Advierten que frenar la producción o virar hacia combustibles alternativos disparará los costos operativos.
El sector productivo de la provincia de Córdoba ingresó en una fase de máxima incertidumbre operativa. En sintonía con las bajas temperaturas extremas que azotan a la región, la Unión Industrial de Córdoba (UIC) encendió las alarmas ante la notificación de restricciones y posibles cortes en el suministro de gas natural para los establecimientos fabriles. La medida, orientada a priorizar el consumo residencial y comercial frente al pico de demanda estacional, amenaza con paralizar líneas de producción clave en el entramado socioproductivo local.
Desde las cámaras sectoriales advirtieron que el escenario actual no solo pone en riesgo los niveles de actividad, sino que introduce un severo impacto económico. Aquellas industrias que se vean obligadas a interrumpir sus procesos o a sustituir el gas por combustibles alternativos (como el fueloil o el gasoil) sufrirán una disparada en sus costos de producción. Los empresarios locales remarcan que esta presión sobre las estructuras de costos llega en un momento de por sí complejo, signado por la recesión y la caída del consumo interno, restando competitividad a las manufacturas cordobesas.
