El Directorio Ejecutivo respaldó la segunda auditoría del programa de US$ 20.000 millones firmado en 2025. El organismo elogió el «impulso reformista» del Palacio de Hacienda pero advirtió por los desvíos en la acumulación de reservas y el impacto de los gastos votados por el Congreso.
El frente financiero del Gobierno nacional recibió un esperado espaldarazo desde Washington. El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó de manera oficial la segunda revisión del acuerdo por US$ 20.000 millones sellado en abril de 2025. Con este visto bueno técnico, el organismo multilateral de crédito gatilló de forma inmediata el desembolso de US$ 1.000 millones, fondos que ingresarán de manera directa a las arcas del Banco Central para contener la volatilidad del mercado de cambios en un contexto global sacudido por la crisis geopolítica en Medio Oriente.
A través de un comunicado oficial, la directora gerenta del Fondo, Kristalina Georgieva, ponderó los esfuerzos del ministro de Economía, Luis Caputo, para encauzar el programa tras un 2025 marcado por la «incertidumbre política». Si bien el staff del organismo reconoció que la gestión económica no logró cumplir con la meta estricta de acumulación de reservas internacionales, justificó el perdón normativo (waiver) al destacar que las autoridades aplicaron medidas correctivas rápidas para reducir los diferenciales soberanos y estabilizar la desinflación, exigiendo a su vez avanzar con el desarme de subsidios energéticos.
