El hombre de 31 años quedó imputado por privación ilegítima de la libertad y cuenta con antecedentes penales por un delito similar. Las cámaras de seguridad contradijeron su primera versión y lo muestran caminando junto a la adolescente de 14 años, desaparecida desde el sábado por la noche.
La investigación judicial por la desaparición de Agostina Vega sumó un detenido clave y puso en alerta máxima a las fuerzas de seguridad de la ciudad de Córdoba. El fiscal Raúl Garzón ordenó la captura de un hombre de 31 años, identificado como Claudio Barrelier, quien quedó imputado por el delito de privación ilegítima de la libertad tras convertirse en el principal sospechoso del caso. Según la reconstrucción judicial, la adolescente tomó un remís el sábado por la noche y descendió en la intersección de Fragueiro y Juan del Campillo, en barrio Cofico, para encontrarse con el ahora detenido. Aunque el imputado primero negó el encuentro y luego aseguró que la menor se había retirado en un auto rojo, las cámaras de seguridad del sector desmintieron sus dichos al registrarlo caminando junto a la joven a escasas cuadras de su domicilio, lo que motivó un allanamiento calificado como positivo por las autoridades.
El entorno familiar de la menor sostiene la hipótesis de que la adolescente fue contactada mediante engaños y manipulación, aprovechando que el detenido mantenía un vínculo cercano con la madre de la víctima y conocía detalles de su vida privada. Minutos antes de perderse el rastro, Agostina envió un mensaje de audio a una amiga manifestándole que iba a buscar un regalo sorpresa para su mamá, lo que refuerza la sospecha de un plan orquestado por el agresor. En el marco de la causa, que se encuentra bajo estricto secreto de sumario, la fiscalía ya coordinó 19 allanamientos simultáneos y aguarda las pericias tecnológicas sobre los teléfonos secuestrados, mientras la representación legal de la familia cuestionó de manera pública la demora en la activación de la Alerta Sofía a nivel nacional.
