El consumo acumula tres meses consecutivos a la baja en todo el país debido al encarecimiento de los precios en dólares y el deprimido poder adquisitivo. En la provincia la caída duplicó la media nacional, mientras las estaciones de servicio independientes achican franjas nocturnas para recortar costos operativos.
La recesión económica y el sostenido encarecimiento de los servicios logísticos continúan haciendo mella en los niveles de consumo de la provincia. Según datos oficiales provistos por la Secretaría de Energía de la Nación, durante el mes de abril la venta de combustibles en Córdoba registró una fuerte caída interanual del 5,74%, comercializándose un total de 141.750 metros cúbicos. El desplome local duplica la tendencia de la media nacional, que promedió un retroceso del 2,38% en el mismo período, consolidando un trimestre consecutivo con variaciones reales negativas. Fuentes del sector estacionero atribuyen este fenómeno directo a que los valores medidos en dólares en los surtidores argentinos ya se posicionan entre los más altos de la región de América del Sur, forzando a los automovilistas a abandonar el llenado de tanques para mutar de forma masiva hacia esquemas de cargas fijas para controlar el gasto diario.
El desglose del informe técnico expone un comportamiento sumamente dispar entre los distintos tipos de productos y las compañías refinadoras. Mientras la nafta súper cayó un 1,63% y el gasoil común de Grado 2 sufrió un impactante desplome del 9,96% por el parate productivo, los combustibles de categoría premium sostuvieron leves alzas debido a agresivas campañas de promociones bancarias y descuentos que achicaron la brecha de precios con la canasta estándar. En el mapa corporativo, la petrolera estatal YPF fue la única firma que logró expandir sus ventas con un alza del 1,79%, actuando como refugio tarifario frente a las drásticas retracciones sufridas por sus competidoras privadas como Puma Energy, que se hundió un 10,61%, y Shell, con una pérdida del 8,58%. Ante la gravedad de la merma, los empresarios pymes del rubro ya comenzaron a restringir y ajustar los horarios de atención nocturna en los playones para reducir el impacto de los costos fijos de electricidad y salarios.
