El Ministerio de Salud palestino advirtió sobre el colapso total por desabastecimiento de fármacos esenciales y material de laboratorio. Paralelamente, la justicia israelí frenó un bloqueo del Gobierno de Netanyahu y autorizó a la Cruz Roja a visitar a los detenidos palestinos.
El sistema sanitario en los territorios palestinos ingresó en una fase de colapso crítico y terminal. Este sábado 6 de junio de 2026, el Ministerio de Salud palestino informó que más de 4.000 pacientes oncológicos y miles de personas que dependen de diálisis enfrentan un riesgo inminente de muerte debido al agotamiento absoluto de medicamentos e insumos médicos básicos en la Franja de Gaza y Cisjordania, situación agravada por una última ola de bombardeos en Ciudad de Gaza que causó nueve muertos en las inmediaciones del hospital Shifa.
De acuerdo con el relevamiento oficial de las autoridades sanitarias, 50 de los 97 fármacos destinados a tratamientos contra el cáncer ya no están disponibles en las farmacias hospitalarias, a lo que se suma la falta de 265 insumos médicos especializados y 79 artículos de laboratorio indispensables. Este desabastecimiento forzó la suspensión y aplazamiento de más de 11.000 cirugías programadas. Ante la parálisis interna, la cadena Al Jazeera reportó la evacuación de emergencia de 26 pacientes críticos hacia el extranjero para intentar salvar sus vidas.
En el plano judicial y diplomático, se registró un fuerte revés para la estrategia penitenciaria de Tel Aviv. El Tribunal Supremo de Israel rechazó de forma unánime la política del gobierno de Benjamín Netanyahu que prohibía al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) visitar a los prisioneros palestinos. La máxima instancia judicial israelí determinó con dureza que dicho bloqueo carecía por completo de sustento legal y violaba abiertamente los tratados del derecho internacional humanitario.
