Una innovadora propuesta estética fusionó la pasión futbolística internacional con el reciclaje textil en las playas estadounidenses. Las organizaciones culturales del comité organizador impulsaron la colocación de porterías gigantes confeccionadas íntegramente de forma manual por costureras de cooperativas sociales.
La exhibición denominada «Reefline’s Big Goals» presenta dimensiones asimétricas que contraponen arcos monumentales sobre superficies de juego sumamente reducidas frente a la costa. Los artistas plásticos oriundos de nuestro país coordinaron las tareas de hilado artesanal utilizando exclusivamente descartes industriales recuperados de talleres textiles periféricos.
La técnica tradicional del crochet aplicada a gran escala funciona como una representación analógica del entramado comunitario y la colaboración ciudadana. Las redes de las estructuras exhiben sutiles ilustraciones de constelaciones celestes que buscan simbolizar la unificación global de las diferentes naciones participantes del torneo deportivo ecuménico.
El prestigioso laboratorio de diseño ecológico de la escuela Parsons brindó el asesoramiento técnico indispensable para garantizar la durabilidad de las piezas. Las experiencias recreativas costeras complementan la intervención mediante convocatorias abiertas para recolectar residuos plásticos en las playas y transformarlos posteriormente en consignas de concientización ambiental de impacto urbano.
La instalación expande sus límites hacia las aguas del océano mediante la colocación estratégica de tres boyas esféricas de grandes proporciones. Las autoridades ecológicas locales confían en que estos dispositivos lúdicos funcionarán como un llamado de atención visual para promover la preservación de los arrecifes marinos.
