A poco más de dos años de su victoria electoral, el presidente Javier Milei atraviesa un proceso de desgaste en su principal bastión político. Según un informe del consultor Gastón Toro, gerente de Grupo Feedback, el respaldo al mandatario en la provincia de Córdoba —donde alcanzó el 74% de los votos en el balotaje— se sitúa actualmente en torno al 45% o 46%. Si bien la caída ronda los 10 puntos en los últimos meses, el análisis destaca que el oficialismo mantiene un «núcleo duro» que lo sostiene como una fuerza competitiva de cara a los próximos turnos electorales.
Toro identificó dos factores clave detrás de esta merma en la adhesión. El primero es el debilitamiento del «relato anticasta», producto de diversos episodios de gestión que parte de la sociedad comienza a percibir como propios de la política tradicional. El segundo eje es la microeconomía: el analista advirtió que la falta de una reactivación palpable en el bolsillo durante el segundo semestre podría profundizar la caída, obligando al Gobierno a moderar el ajuste para contener el humor social.
A pesar de este panorama, el informe subraya que la gobernabilidad no está en riesgo. La principal fortaleza de La Libertad Avanza reside, paradójicamente, en la fragmentación de la oposición. Según el consultor, actualmente no existe un referente opositor que supere los 30 puntos de intención de voto, lo que mantiene a Milei en carrera. «El ciudadano está enojado y decepcionado, pero tampoco quiere volver al pasado», explicó Toro, señalando que los votantes hoy priorizan la «frontalidad» por sobre las estructuras partidarias.
En Córdoba, el fenómeno se manifiesta con matices: aunque el apoyo ya no es unánime y proliferan las críticas entre sus propios votantes, la provincia sigue siendo, junto a CABA, el territorio más afín al proyecto libertario. El desafío para la Casa Rosada será fidelizar a ese amplio segmento de indecisos (estimado entre el 40% y 45%) que definirá su postura en función de la evolución de los indicadores económicos y la capacidad del Gobierno para recuperar la iniciativa discursiva.
