Investigadores del CONICET y de museos nacionales identificaron al Apnotomys conicetorum, bautizado popularmente como la «rata vizcacha de Guasapampa». El hallazgo de este «acróbata de las rocas» en el Parque Nacional Traslasierra sacude al mundo de la biología: la descripción de un género inédito de mamífero es un acontecimiento sumamente inusual en pleno siglo XXI.
La ciencia argentina acaba de firmar una página histórica para la zoología sudamericana. Este miércoles 17 de junio de 2026, un equipo multidisciplinar de científicos confirmó el descubrimiento de un nuevo género y especie de mamífero en el oeste de la provincia de Córdoba. El animal, clasificado formalmente bajo el nombre científico de Apnotomys conicetorum y conocido de forma común como la rata vizcacha de Guasapampa, habitaba de manera secreta en una estrecha franja de bosques y laderas rocosas protegidas por el Parque Nacional Traslasierra. El estudio taxonómico y anatómico fue publicado en la prestigiosa revista especializada Vertebrate Zoology.
El hallazgo fue liderado por especialistas de nodos científicos clave de todo el país, incluyendo el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN), el IADIZA-CONICET (Mendoza), el IDACOR-CONICET, el Museo de Antropología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de La Plata (UNLP). Los autores del estudio decidieron bautizar al roedor con el término conicetorum como un homenaje explícito a la Administración de Parques Nacionales y al equipo humano del CONICET —investigadores, becarios, técnicos y administrativos— por sostener la producción de conocimiento original de relevancia global.
«Los mamíferos terrestres son uno de los grupos biológicos más exhaustivamente estudiados del planeta. Que en pleno 2026 se describa no solo una especie nueva, sino un género completamente inédito, es un suceso científico extraordinariamente poco frecuente».
— Consenso de los comités editoriales de las instituciones científicas intervinientes.
La rata vizcacha de Guasapampa pertenece a la familia Octodontidae —un linaje de roedores caviomorfos cuyos ancestros llegaron a Sudamérica desde África hace unos 40 millones de años—. De acuerdo con el reporte de los investigadores, el mamífero presenta características evolutivas fascinantes:
- Anatomía adaptativa: Es un roedor de pelaje denso y abundante, coloración dorsal marrón grisácea con vientre blanquecino y una cola llamativamente larga. Su cráneo es robusto, de rostro corto, región interorbital amplia y bullas auditivas infladas.
- Acróbata de las rocas: Los ejemplares fueron capturados en laderas rocosas abruptas. Sus extremidades muestran adaptaciones específicas para realizar movimientos scansoriales (habilidad para escalar y desplazarse con destreza extrema sobre piedras y relieves verticales).
- Dieta sumamente especializada: Los análisis ecológicos iniciales arrojaron que la base estricta de su alimentación está constituida por bromelias, plantas epífitas y terrestres típicas de los ecosistemas montañosos y áridos, lo que restringe su nicho biológico a sectores muy específicos del bosque nativo de Traslasierra.
Este avance resalta de manera directa el valor de las reservas naturales como laboratorios vivos. Para la comunidad científica, la irrupción del Apnotomys conicetorum en el mapa zoológico confirma de forma rotunda que los ecosistemas de la región chaqueña y los bosques serranos resguardan tesoros evolutivos aún fuera del radar de la ciencia. Asimismo, los especialistas subrayaron que el descubrimiento enciende las alarmas sobre la urgencia de diseñar políticas estrictas de conservación para defender el monte nativo cordobés, ya que la supervivencia de este «acróbata» depende enteramente de la preservación biológica de un hábitat tan frágil como acotado.
