Los últimos informes de las consultoras Aresco, Delfos y Dialogía exponen un escenario contradictorio para el PJ local. Mientras el 68% de los encuestados cree que el peronismo provincial «cumplió un ciclo», la oposición no logra capitalizar el desgaste y los referentes del oficialismo siguen al frente de la valoración popular.
La política cordobesa habita una realidad dual que desafía los manuales tradicionales de estrategia electoral. Este miércoles 17 de junio de 2026, un cruce de datos de las consultoras Dialogía, Delfos y Aresco reveló que, a pesar de registrarse un profundo deseo de renovación política en la provincia, Juan Schiaretti y Martín Llaryora se consolidan como los dirigentes con mejor imagen. Los relevamientos demuestran que el «cordobesismo» mantiene una sólida ventaja frente a las figuras de la oposición, en un contexto marcado por tensiones con el gobierno de Javier Milei y demandas sociales insatisfechas en materia de seguridad.
La contradicción más explícita la aporta el informe de Dialogía, dirigido por Santiago Martínez Luque. Su estudio revela que el 68% de las personas consultadas coincide en que el peronismo cordobés cumplió un ciclo y que resulta necesario un cambio de gestión, frente a un escaso 26,2% que opina lo contrario. Asimismo, el 72,4% considera que la administración provincial carece de ideas innovadoras y el 79,3% percibe problemas de corrupción. Sin embargo, al momento de medir liderazgos individuales, las alternativas opositoras desaparecen del pelotón de vanguardia.
«El desgaste de una fuerza que gobierna la provincia desde hace más de dos décadas es real y aparece en los indicadores estructurales, pero la oposición continúa sin consolidar liderazgos competitivos ni construir una alternativa que traduzca el malestar en votos». — Análisis de las mesas de rosca política de cara al escenario legislativo y ejecutivo.
Las tres encuestas cruzadas exponen diferencias metodológicas, pero confluyen en la supremacía de las marcas del oficialismo de Córdoba por sobre los referentes de La Libertad Avanza y Juntos por el Cambio:
- El ranking de imagen de Dialogía: Juan Schiaretti encabeza la tabla con un 51,7% de imagen positiva, seguido por Martín Llaryora con el 32,7% y el intendente capitalino Daniel Passerini con el 30%. Recién en cuarto lugar asoma el libertario Gabriel Bornoroni con el 24,9%.
- La medición de Aresco: El sondeo de fines de mayo estira la ventaja del cordobesismo. Schiaretti alcanza un 55,3% de positiva y Llaryora llega al 54,2%. En este lote, Javier Milei retiene un 47,4%, superando a Luis Juez (37,5%) y Rodrigo de Loredo (33,3%).
- El pulso de gestiones según Delfos: La consultora le asigna a la gestión de Llaryora un 51% de aprobación acumulada (13% aprueba mucho, 38% aprueba un poco) contra un 41% de rechazo.
El escenario respecto a la figura del Presidente de la Nación muestra fisuras según la consultora que firme el reporte. Mientras Dialogía le otorga a Javier Milei un 57% de aprobación de gestión en la provincia (superando el 34,1% que le adjudica a Llaryora en ese ítem particular), la firma Delfos invierte la tendencia de forma drástica: registra apenas un 36% de aprobación para la Casa Rosada frente a un 61% de desaprobación total al gobierno nacional en territorio mediterráneo.
La fotografía de los tres estudios deja tareas pendientes para todos los campamentos de cara a 2027. Para el oficialismo de Córdoba, el desafío central pasará por administrar el desgaste de una marca con 25 años en el poder y contener agendas críticas como la inseguridad —que en los informes lidera las preocupaciones con más de 60 puntos—. Para la oposición, el laberinto es aún más complejo: descubrir cómo transformar una demanda abstracta de «cambio de ciclo» en una propuesta electoral con nombre y apellido capaz de hacerle frente a la persistente vigencia del peronismo local.
