Carlos Gutiérrez unificó posturas con el kirchnerismo, el FIT y la Coalición Cívica para citar a Manuel Adorni a una sesión especial el 23 de junio. El escándalo por su crecimiento patrimonial y sus contradicciones televisivas dinamitaron su credibilidad. El PRO emitió un duro comunicado que el llaryorismo lee como un ultimátum.
El sismo político en el Congreso de la Nación escaló a una fase de ofensiva abierta con sello mediterráneo. Este viernes 12 de junio de 2026, el interbloque de diputados que responde directamente al gobernador Martín Llaryora firmó un pedido conjunto de interpelación contra el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, convocándolo a una sesión especial fijada para el próximo 23 de junio. La decisión del «cordobesismo» de sumar sus firmas junto a Unión por la Patria, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda, Natalia de la Sota y Marcela Pagano quiebra el esquema de contención legislativa y deja al funcionario al borde de la cornisa institucional.
El detonante de la furia opositora fue el raid de entrevistas televisivas donde Adorni intentó justificar de manera fallida el salto en su patrimonio. Lejos de calmar las aguas, el funcionario admitió en el prime time haber ocultado medio millón de dólares en sus declaraciones juradas y reconoció inversiones en criptomonedas que había negado de forma sistemática. Carlos Gutiérrez, presidente del bloque cordobés, justificó la embestida en diálogo con Alfil señalando que no se trata de una persecución: “Él mismo involucró a la Cámara al mentir en Diputados a fines de abril. Trascendió la cuestión judicial manifestando ante el Congreso todo lo contrario de lo que dice ahora”, sentenció el legislador, marcando un punto de no retorno republicano.
«Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible. A esta altura la actitud más responsable es cuidar el cambio, actuando con la transparencia que la sociedad exige». — Fragmento del comunicado oficial del PRO nacional en redes sociales.
La crisis de legitimidad del Jefe de Gabinete se ramifica en tres frentes que debilitan al bloque de La Libertad Avanza:
- El vaciado del PRO: Aunque el partido fundado por Mauricio Macri no aportó firmas para la sesión especial, emitió un durísimo documento que el peronismo cordobés interpreta como un desmarque definitivo y un ultimátum para exigir la renuncia del funcionario.
- La pinza de Villarruel: La interna oficialista sumó presión desde la Cámara Alta. Victoria Villarruel, vicepresidenta de la Nación, exigió que Adorni adelante para este mes de junio su informe constitucional al Senado, una rendición de cuentas que el jefe de ministros venía esquivando y pretendía patear para julio.
- Impacto global: Las confesiones financieras del vocero devenido en jefe de ministros cruzaron las fronteras. Medios internacionales de la talla de Financial Times (Reino Unido), El País (España) y la cadena alemana DW ya reflejan el escándalo patrimonial como un factor de inestabilidad para los mercados.
