El ataque ocurrió en el violento estado de Michoacán, donde una patrulla fue acribillada a balazos por presuntos sicarios del narcotráfico. La masacre empaña las horas previas a la apertura de la Copa del Mundo en el Estadio Azteca.
La violencia ligada al narcotráfico volvió a sacudir los cimientos de México en el momento de mayor exposición global para el país. Este jueves 11 de junio de 2026, un sangriento ataque armado dejó un saldo de cinco policías muertos y otros cinco heridos de gravedad en el estado de Michoacán, un brutal episodio que ocurre a apenas horas de que comience la ceremonia de inauguración y el partido de apertura de la Copa del Mundo de la FIFA en la Ciudad de México.
El atentado se registró este miércoles en el municipio de Nahuatzen, una región indígena habitada por el pueblo purépecha. Según reportaron las autoridades locales, los agentes se desplazaban a bordo de una camioneta oficial cuando fueron sorprendidos y emboscados en la carretera por un grupo de agresores desconocidos que abrió fuego de manera masiva. Imágenes obtenidas por agencias internacionales mostraron el vehículo policial completamente acribillado a balazos.
La zona donde se ejecutó la masacre se encuentra bajo fuego por el control territorial que ejerce el peligroso Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), catalogado como una de las organizaciones criminales más sanguinarias del planeta. El cártel viene protagonizando feroces disputas internas e institucionales tras la muerte de su líder máximo, Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», abatido por el Ejército en febrero pasado. El crimen de los uniformados reaviva el debate por el fracaso de los planes de pacificación y la desprotección policial que arrastra la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum en el interior del país azteca.
