La Casa Blanca condenó las acciones de desestabilización contra la gestión de Rodrigo Paz. El pronunciamiento se suma al apoyo explícito de ocho países de la región en medio del desabastecimiento provocado por los piquetes evistas y sindicales.
El gobierno de Estados Unidos sumó su respaldo internacional a la administración del presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira, en el marco de una profunda crisis social que mantiene cercada a la sede de Gobierno. A través de un documento emitido por la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, la administración norteamericana condenó las maniobras que buscan alterar el orden democrático del país andino y denunció el impacto humanitario que provocan los cortes de ruta indefinidos.
El pronunciamiento de Washington se constituyó en el segundo espaldarazo diplomático de relevancia para el Ejecutivo boliviano en las últimas horas, luego de que un bloque de ocho países latinoamericanos —liderado por Argentina, Chile y Perú— rechazara de forma conjunta los intentos de interrupción institucional. La tensión social continúa en ascenso debido al avance de una masiva caminata liderada por sectores afines al expresidente Evo Morales, cuyo arribo a la ciudad de La Paz está previsto para las próximas horas con la consigna de exigir la renuncia del mandatario.
