Inspectores de la Provincia y la Patrulla Rural reventaron varios locales comerciales en el departamento San Justo. Encontraron mercadería en pésimas condiciones de higiene y secuestraron más de un centenar de cerdos vivos que no tenían papeles de propiedad.
El fantasma de la triquinosis y el peligro sanitario activaron un megaoperativo de control en el noreste cordobés. Este miércoles 10 de junio de 2026, el Ministerio de Bioagroindustria de la Provincia informó el decomiso de 100 kilos de carne porcina y subproductos cárnicos faenados de manera ilegal en la localidad turística de Miramar, en pleno departamento San Justo. El operativo conjunto detectó graves fallas de salubridad en comercios que vendían comida directo al público.
El procedimiento fue liderado por técnicos de la Dirección General de Fiscalización y Control, junto a la Secretaría de Ganadería y efectivos de la División Patrulla Rural Noreste. Las autoridades irrumpieron con órdenes de allanamiento en distintos establecimientos dedicados a la matanza y comercialización. En uno de los puntos clave de las inspecciones, constataron que el lugar no reunía el mínimo de las condiciones higiénico-sanitarias exigidas para garantizar alimentos aptos para el consumo humano, careciendo por completo de habilitación municipal o provincial.
Además de retirar del circuito comercial la carne que ya estaba lista para la venta informal, los uniformados y fiscalizadores ejecutaron la interdicción preventiva (prohibición de movimiento y venta) de 110 animales porcinos vivos. El dueño del predio no contaba con las guías ni la documentación obligatoria de marcas y señales para acreditar de forma legal que esos cerdos eran de su propiedad, abriendo sospechas sobre el origen de los mismos.
