En una jornada marcada por la solidaridad, los dueños de los locales «Establo Argentino» y «Casa Fioretti» protagonizaron la acción solidaria del año en Córdoba. Luis Almada y Oscar Fioretti unieron fuerzas para repartir 700 combos de pollo con papas destinados a jubilados, pensionados y personas con discapacidad del barrio. La iniciativa, financiada enteramente con sus propios ahorros, buscó ser un «mimo» para un sector de la sociedad fuertemente golpeado por la crisis económica.
Los comerciantes explicaron que la acción nació de charlas informales y del deseo de ayudar en fechas significativas, como el Día del Trabajador y un nuevo aniversario del fallecimiento del Papa Francisco. «Cuando juntamos unos pesos, vemos cuánta plata tenés vos y cuánta tengo yo; lo hacemos con plata nuestra y nos cuesta, pero es para encender luces de esperanza», relató Almada, visiblemente emocionado por la respuesta de los vecinos.
Oscar Fioretti, de 70 años, fue contundente al analizar el contexto actual que motivó la entrega: «Ver hoy a gente trabajadora que dio la vida por esta patria pasarla mal es muy triste. Seamos realistas, con lo que ellos cobran hoy no alcanza». Ante la falta de recursos de muchos adultos mayores para acceder a una comida especial, los dueños de ambos locales decidieron que su aporte era la mejor manera de honrar la cultura del trabajo.
La entrega de los 700 combos no solo fue un alivio material, sino también un mensaje de contención para la comunidad. Mientras los abuelos hacían fila para recibir su vianda, los comerciantes destacaron que, a pesar de las dificultades que también atraviesa el sector comercial, la prioridad fue garantizar que «no todo esté perdido» para quienes más lo necesitan. El gesto fue celebrado por los vecinos de la zona como un ejemplo de empatía y compromiso social.
