Coordinadoras de los centros socioeducativos alertan por el desabastecimiento de insumos básicos y aseguran que deben recurrir a donaciones para sostener las raciones. Desde el Ministerio de Políticas Sociales reconocen retrasos por cuestiones administrativas.
El funcionamiento de la red de contención social más importante de la provincia atraviesa un momento crítico. Diversas coordinadoras de las Salas Cuna de Córdoba —los espacios destinados al cuidado y la alimentación de niños de 45 días a 3 años en sectores vulnerables— denunciaron públicamente un sostenido faltante en la entrega de leche por parte del Gobierno provincial, una situación de desabastecimiento que, afirman, se arrastra desde el pasado mes de diciembre. La carencia afecta de manera directa la dieta nutricional básica de miles de chicos en las barriadas populares de la Capital.
Ante el corte del suministro oficial, las encargadas de los centros comunitarios revelaron que se encuentran implementando estrategias de emergencia, recurriendo de forma constante a donaciones particulares, rifas o al auxilio de comedores vecinos para que los lactantes no se queden sin su ración diaria. Tras el reclamo generalizado, desde el Ministerio de Políticas Sociales de la Provincia admitieron la existencia de demoras en la distribución de las partidas alimentarias, justificando el bache en «inconvenientes administrativos» y procesos de licitación retrasados en el marco de la transición de gestión del corriente año.
