La Policía de Córdoba concretó este fin de semana la detención de tres hombres que se desempeñaban como cuidacoches, tras verse involucrados en hechos delictivos en los barrios Industrial, Alta Córdoba y el Centro. Los operativos permitieron el secuestro de chalecos refractarios y la recuperación de elementos robados, luego de que los sujetos fueran sorprendidos en plena actividad ilícita o denunciados por vecinos debido a su comportamiento violento.
El primero de los procedimientos tuvo lugar en barrio Industrial, sobre la calle García Lorca. Allí, un hombre de 31 años fue arrestado tras ser observado intentando forzar la cerradura de un Fiat Palio. Según los testimonios recolectados en el sector, el detenido no solo buscaba abrir vehículos, sino que exigía dinero de manera agresiva a los conductores que pretendían estacionar en la zona pública. Al momento de la detención, se le incautó dinero en efectivo y la vestimenta reglamentaria que utilizaba para simular su actividad.
En barrio Alta Córdoba, la intervención policial se produjo en la calle Juan Antonio Lavalleja al 1900. Los efectivos sorprendieron a un segundo «naranjita» mientras manipulaba las cerraduras de una vivienda particular. Vecinos de la cuadra alertaron a las autoridades tras haberlo visto realizar maniobras similares en otros domicilios cercanos, lo que derivó en su traslado inmediato a sede judicial.
Por último, en pleno centro de la ciudad, en la intersección de Rosario de Santa Fe e Ituzaingó, se registró el hecho más insólito: un cuidacoches fue detenido tras ser acusado de sustraer una heladera aprovechando el descuido durante una mudanza. Los tres sujetos quedaron a disposición de la Justicia, en un contexto donde los controles sobre la actividad de los naranjitas vuelven a estar en el foco debido a las reiteradas denuncias por abusos y delitos en la vía pública.
