zzzznacp2NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES, JUNIO 26: La fórmula oficialista a gobernador y vice, Martín Llaryora-Myriam Prunotto festeja esta madrugada el triunfo electoral en la provincia de Córdoba. Foto NA: AGENCIA CÓRDOBAzzzz
El gobernador cordobés envió un emisario clave al masivo encuentro de dirigentes en Entre Ríos. El espacio, liderado por Tolosa Paz y Olmos, busca diferenciarse del kirchnerismo y del eje de Axel Kicillof. Córdoba impuso su agenda de autocrítica del PJ frente al campo y la quita de retenciones, aunque el cordobesismo evita dar definiciones sobre candidaturas.
El tablero político con vistas a la reorganización de la oposición post-mileísta sigue sumando capítulos de alta rosca federal. Este miércoles 17 de junio de 2026, trascendieron los detalles del estratégico movimiento que el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, ensayó en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. El mandatario provincial habilitó la participación de su círculo íntimo en el encuentro del Peronismo Federal, un espacio en plena construcción que agrupa a sectores del PJ no kirchnerista que, por el momento, carecen de un candidato presidencial definido para los comicios de 2027.
La representación del «cordobesismo» en suelo entrerriano estuvo a cargo de Nadir Nifury, secretario de Integración Territorial y funcionario de extrema confianza de Llaryora. No es un gesto aislado: hace pocas semanas, el mandatario también tendió puentes hacia el centroderecha al respaldar al empresario evangélico Dante Gebel en su plataforma Consolidación Argentina. En esta oportunidad, el llaryorismo se sentó a negociar con los referentes del peronismo del centro del país: la diputada bonaerense Victoria Tolosa Paz, el dirigente porteño Juan Manuel Olmos y el exdirector de Aduanas, Guillermo Michel (ligado a Sergio Massa).
«El peronismo nacional se debe una autocrítica profunda e impostergable en su relación con el sector agroexportador. El modelo productivo de Córdoba exige el fin de las retenciones a las exportaciones de cereales como condición innegociable para cualquier armado futuro». — Consigna compartida entre los emisarios de Llaryora y el documento final de los federales.
El cónclave, desarrollado en las instalaciones del Sindicato de la Carne, reunió a unas dos mil personas y 40 intendentes de diversas provincias bajo las siguientes claves políticas:
- Distancia del eje Kicillof-Massa: El espacio ratificó que no trabajará bajo el paraguas del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, ni se recostará en la figura de Cristina Fernández de Kirchner. Buscan un perfil puramente del interior productivo.
- Sintonía con el campo: El documento final de la jornada incorporó las banderas impositivas tradicionales de Córdoba. Se planteó la necesidad de generar un canal de diálogo maduro con el sector agropecuario y desarmar el esquema de retenciones.
- La incógnita del plan cordobés: Entre los legisladores nacionales presentes sobrevoló una duda compartida: si Llaryora aspira a competir en una gran PASO nacional peronista o si su socio político, Juan Schiaretti, terminará imponiendo un armado externo al PJ junto a sectores del radicalismo y el PRO.
- Impacto de la crisis industrial: Las mesas de debate estuvieron atravesadas por la preocupación en torno a la planta avícola Tres Arroyos, al borde del cierre debido a la flexibilización de la importación de pollos desde Brasil, un tema que aceleró los reclamos de protección al empleo local.
Los delegados cordobeses dejaron en claro que fueron «a escuchar» y a plantar bandera en defensa del aparato productivo mediterráneo antes de sellar cualquier alianza formal. Mientras en el entorno de la diputada Natalia de la Sota evalúan si se sumarán a este armado de forma individual, los organizadores ya diagraman la próxima estación del Peronismo Federal, que tendrá lugar en Jujuy. Córdoba podría ser sede más adelante, pero para que Llaryora abra las puertas de la provincia, el peronismo nacional deberá convalidar primero todas las condiciones del cordobesismo.
