La senadora nacional se pronunció públicamente contra el parlamentario por el caso de grooming en su equipo, profundizando la interna del oficialismo provincial.
La controversia en la Legislatura de Córdoba tras la causa judicial por abuso y grooming que involucra a colaboradores directos del legislador Ernesto Ramón Flores sumó un nuevo capítulo de alta tensión política. Pese a que el bloque oficialista aprobó una licencia por seis meses sin goce de sueldo para el parlamentario de Villa de María del Río Seco, la senadora nacional Alejandra Vigo quebró la postura de la bancada y reclamó abiertamente su renuncia definitiva a la banca.
En declaraciones radiales, Vigo sostuvo que Flores debe dimitir debido al impacto institucional del caso dentro de su propio equipo de trabajo, instando además a la clase política a fijar criterios más estrictos en la contratación de asesores. Las palabras de la senadora reflejan las marcadas divisiones dentro del oficialismo provincial y el entorno del Ejecutivo, donde un sector coincide en que el costo social y político exige la salida definitiva del parlamentario, mientras otros defienden que no existe imputación judicial directa en su contra.
En paralelo, las bancadas opositoras de la Unión Cívica Radical (UCR) y bloques aliados anticiparon que insistirán en el recinto para lograr la expulsión de Flores amparándose en el artículo 99 de la Constitución Provincial. Los espacios opositores calificaron la licencia concedida como un remedio insuficiente ante la gravedad de los hechos investigados y renovaron su rechazo en los distintos ámbitos legislativos y municipales de la provincia.
