El presidente Javier Milei prohibió la asistencia de ministros a la celebración del Día de la Industria y concentró la agenda oficial en el evento de la Fundación Libertad y Progreso.
La relación entre el Gobierno nacional y el sector industrial alcanzó su punto de mayor tensión durante la jornada del miércoles 2 de septiembre, en el marco de la celebración del Día de la Industria. El presidente Javier Milei ordenó retirar la representación del Gabinete nacional del acto central organizado por la Unión Industrial Argentina (UIA) en la planta del laboratorio Elea, en Los Polvorines, cancelando incluso la participación del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y reduciendo la presencia oficial a un funcionario de menor rango.
Paralelamente, la plana mayor del Poder Ejecutivo —encabezada por el propio Milei, el ministro de Economía Luis Caputo, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y el canciller Pablo Quirno— decidió abroquelarse en el foro “Vientos de Cambio”, organizado por la Fundación Libertad y Progreso en el Hotel Sheraton. La movida política buscó esquivar los duros diagnósticos sobre la recesión que la UIA tenía previsto exponer y fue interpretada desde el ámbito empresarial como una señal directa de rechazo hacia los reclamos del sector productivo.
Durante el encuentro fabril, los dirigentes industriales expresaron su malestar. El vicepresidente de la entidad, Guillermo Moretti, lanzó fuertes críticas contra el equipo económico, mientras que el titular de la cámara, Martín Rappallini, advirtió sobre la caída del 10% en la actividad industrial en comparación con 2022 y la pérdida de 90 mil empleos registrados en el último año, reclamando un «puente» para amortiguar los efectos de la apertura comercial y los elevados costos operativos internos.
