De acuerdo con los datos publicados por el Indec, el nivel de explotación fabril del país retrocedió 0,5 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior. Mientras el sector hidrocarburífero lidera la actividad con un sostenido 88,7% de capacidad en refinación de petróleo, los rubros clave para la generación de empleo y el consumo —como la metalmecánica y la industria automotriz— operan muy por debajo del promedio general.
La actividad manufacturera local continúa evidenciando las consecuencias de la contracción del mercado interno y la reconfiguración del esquema de incentivos económicos. El informe técnico sobre la Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria (UCII) reveló que casi la mitad de la infraestructura productiva del país permanece inactiva. El estancamiento fabril se consolida en un escenario de asimetría sectorial, donde las ramas primarias y extractivas logran sostener niveles de rendimiento elevados en contraste con el deterioro generalizado de la industria metalúrgica y textil.
El bloque de refinación del petróleo se posicionó nuevamente como el principal motor del indicador al registrar un uso del 88,7% de su estructura. No obstante, analistas económicos señalan que este sector —favorecido por el dinamismo de Vaca Muerta y el nuevo marco regulatorio energético— se caracteriza por una baja elasticidad de empleo, lo que limita su impacto en la contención de la desocupación urbana. En el extremo opuesto, los sectores fuertemente vinculados a la cadena de valor metalúrgica y al consumo de bienes durables operan con niveles históricos de capacidad ociosa.
Radiografía sectorial: bloques por encima y por debajo del promedio general
La brecha de rendimiento entre las ramas primarias y las cadenas de valor complejas quedó distribuida de la siguiente manera:
Sectores con rendimiento superior al promedio (58,4%):
- Refinación del petróleo: 88,7%
- Industrias metálicas básicas: 75,4%
- Papel y cartón: 68,1%
- Sustancias y productos químicos: 65,6%
- Productos alimenticios y bebidas: 60,0%
Sectores con rendimiento inferior al promedio (58,4%):
- Productos minerales no metálicos: 55,5%
- Edición e impresión: 54,0%
- Industria automotriz: 45,5%
- Productos del tabaco: 43,2%
- Productos textiles: 42,2%
- Productos de caucho y plástico: 39,6%
- Metalmecánica (excepto automotores): 38,7%
La baja performance del bloque de minerales no metálicos (55,5%) y de la metalmecánica (38,7%) se vincula de forma directa con la paralización de la obra pública y el freno de la construcción privada, mientras que la industria automotriz (45,5%) refleja las paradas técnicas y suspensiones que aplicaron las terminales locales debido a la caída de las ventas domésticas y la contracción de los despachos externos hacia la región.
