La Ministra de Seguridad ratificó en la capital provincial que el plan económico no sufrirá modificaciones. Respecto al reciente ascenso del vocero presidencial, la funcionaria intentó matizar el impacto negativo en la opinión pública.
Patricia Bullrich desembarcó este viernes en Córdoba con un discurso de fuerte contenido político y económico. Durante su visita, la titular de la cartera de Seguridad fue tajante al afirmar que el rumbo del Gobierno Nacional «no se puede torcer ni un milímetro», reforzando la idea de que el ajuste fiscal es la única vía, a pesar del creciente malestar social. Según la ministra, cualquier desviación del plan original comprometería la estabilidad del programa de gestión.
Sin embargo, el clima de firmeza se vio interrumpido por las consultas sobre el reciente ascenso de Manuel Adorni a rango de Secretario de Estado, con el consecuente aumento salarial. Bullrich evitó una condena directa y optó por una respuesta centrada en el aspecto personal: «Nos duele, imagínese a su familia», señaló, en un intento por desviar el eje de la discusión hacia lo emocional en lugar de la ética de la austeridad que pregona el Ejecutivo. La funcionaria concluyó su agenda destacando la sintonía con las fuerzas de seguridad locales antes de su regreso a Buenos Aires.
