A cuatro meses de las elecciones presidenciales, el candidato de la derecha brasileña e hijo de Jair Bolsonaro buscó el respaldo del mandatario estadounidense en Washington. El encuentro clave se concretó semanas después de que Trump mantuviera una reunión con el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien aspira a su reelección.
El escenario político de América del Sur sumó una fuerte foto de impacto global con la sorpresiva cumbre celebrada en Washington. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, recibió de manera formal en la Casa Blanca al senador y candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro, consolidando un explícito respaldo político hacia el bloque conservador de cara a los comicios del próximo 4 de octubre. El hijo del exmandatario Jair Bolsonaro —quien cumple una condena de 11 años de prisión por intento de golpe de Estado— viajó de urgencia a territorio estadounidense buscando capitalizar la fuerte afinidad ideológica que une a ambas familias y lograr una foto de alto impacto internacional que le permita reposicionarse en el plano doméstico. La reunión se concretó apenas tres semanas después de que el propio Trump recibiera en la misma sede gubernamental al actual jefe de Estado brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en un encuentro que ambas administraciones habían calificado como positivo.
El movimiento de Flávio Bolsonaro responde a una estrategia de control de daños ante el fuerte retroceso que experimentó en las encuestas electorales de las últimas semanas. El candidato derechista, que mantiene un escenario de empate técnico con Lula, llegó a Washington cercado por la filtración de audios que lo vinculan de manera directa con Daniel Vorcaro, un banquero recientemente encarcelado bajo sospechas de liderar el mayor fraude financiero en la historia de Brasil. Las grabaciones revelaron que el senador solicitaba sumas millonarias al financista para costear una producción audiovisual sobre su padre, una situación que debilitó su base de apoyo popular y que el legislador intentó contrarrestar exhibiéndose junto al líder norteamericano en su despacho de gestión cotidiana para recuperar centralidad.
