A través de una videoconferencia masiva, el gobernador bonaerense se conectó con intendentes, jefes comunales y caciques de la CGT del sur santafesino. Llamó a consolidar la organización territorial para enfrentar lo que definió como «una elección histórica» y envió a su ministro de Seguridad a exponer el modelo de gestión en territorio ajeno.
El peronismo de la región central del país acelera la reconfiguración de sus bases territoriales con la mirada puesta en el mediano plazo. Este viernes 12 de junio de 2026, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, reapareció como la figura central de un masivo encuentro político y sindical en la localidad de Fighiera, en el sur de Santa Fe. Aunque participó mediante soporte tecnológico virtual, el mandatario bonaerense utilizó el cónclave para bajar línea directa a la dirigencia vecinal y gremial, asegurando que el país avanza hacia un escenario electoral bisagra frente al modelo libertario.
La cumbre, que sirvió como demostración de fuerza y caja de resonancia de los sectores afectados por el parate económico, agrupó a intendentes, presidentes de comunas y secretarios generales de los departamentos más poblados de la bota santafesina. En su discurso de barricada, Kicillof fustigó el rumbo macroeconómico de la Casa Rosada y advirtió sobre la destrucción del tejido industrial y el empleo: “Tenemos que poner toda la energía en prepararnos para lo que se viene. Se nos viene una discusión, un debate y una elección histórica que tiene que ver con el futuro de la Argentina”, enfatizó el líder bonaerense.
«Es imperioso estructurar una alternativa de gobierno sólida frente a la gestión del presidente Javier Milei. La masividad de este encuentro en el sur santafesino demuestra que el interior productivo está buscando un horizonte de contención frente al desguace del Estado». — Consigna central debatida por los organizadores del foro en el departamento Rosario.
El desembarco político de la escudería bonaerense incluyó un fuerte componente de gestión técnica y articulación institucional en áreas sensibles:
- Exportación de modelo de seguridad: Kicillof envió como punta de lanza presencial a su ministro de Seguridad, Javier Alonso. El funcionario expuso ante los intendentes santafesinos los resultados de las políticas de saturación y control de cuadrantes aplicadas en el Conurbano, abriendo canales de cooperación técnica.
- Músculo metalúrgico y estatal: El brazo gremial estuvo representado por hombres clave de la CGT regional, como Pablo González (UOM Villa Constitución), Daniel Consagró (UPCN), Flavio Segundo (Comercio), Alberto Boto (Luz y Fuerza) y Javier Balbo (Municipales), quienes relataron el impacto de la recesión en las fábricas del cordón Paraná.
- La liga de los intendentes: El armado territorial exhibió las firmas de mandatarios de los departamentos Constitución, General López, San Lorenzo, Caseros y Rosario, destacándose las presencias de Rodi Stangoni (Fighiera), Jorge Berti (Villa Constitución), Adrián Maglia (Granadero Baigorria) y Miguel Ángel Vázquez (Carcarañá).
El foro de Fighiera no fue un hecho aislado, sino parte de la estrategia del kicillofismo para saltar los límites de la provincia de Buenos Aires y tejer alianzas directas con los jefes comunales que gestionan el día a día sin asistencia financiera federal. El debate interno arrojó la necesidad de unificar las agendas de reclamos por los fondos de coparticipación caídos y el freno a la obra pública, consolidando un polo opositor que dispute la hegemonía del centro del país de cara al armado de listas del año próximo.
