Un informe de la Cámara de Metalúrgicos de Córdoba reveló un desplome generalizado en la actividad real. Según advirtieron desde la entidad patronal, plantas insignia como Nissan paralizaron su fabricación a cero, Renault redujo su oferta a un único modelo y Stellantis contrajo fuertemente la línea del Fiat Cronos, arrastrando al sector autopartista.
El corazón industrial del centro del país acusa el impacto de la recesión y la caída del consumo interno de forma directa en sus líneas de montaje. Este miércoles 17 de junio de 2026, la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba advirtió que la actividad real del sector arrastra una tendencia negativa generalizada, con epicentro crítico en los complejos automotriz y de maquinaria agrícola. A través de un relevamiento interno de datos y encuestas de producción, la entidad industrial encendió las alarmas por la drástica parálisis y reconfiguración forzada que atraviesan las principales terminales fabriles radicadas en la provincia.
En diálogo con Canal 10, el vicepresidente de la Cámara de Metalúrgicos, Ramón Ramírez, trazó un diagnóstico severo sobre el estado del empleo y la fabricación local: «Hay una caída de la actividad real en prácticamente todos los sectores industriales. En el ámbito de las maquinarias agrícolas y el sector automotriz, la baja es todavía mayor». El dirigente pyme remarcó que los indicadores metalúrgicos consolidados acumulan un retroceso del 6% en lo que va del año 2026, una inercia contractiva que golpea con especial dureza a la cadena de proveedores y pymes autopartistas de la región.
«El entramado autopartista cordobés se ha visto afectado sensiblemente. Cuando las grandes automotrices recortan turnos o suspenden proyectos, el impacto se traslada de inmediato en un efecto dominó hacia las pequeñas y medianas empresas metalúrgicas locales». — Ramón Ramírez, vicepresidente de la Cámara de Metalúrgicos de Córdoba.
La radiografía aportada por la cámara empresarial detalla la delicada coyuntura operativa de los gigantes mecánicos de Córdoba:
- Nissan en parálisis total: De acuerdo con lo detallado por Ramírez, la firma de origen japonés detuvo sus líneas de ensamble de forma drástica, llevando los niveles de producción efectiva a cero.
- Renault en fase de achique: La marca del rombo transita un proceso de transición estructural severo; levantó la fabricación de diversos modelos históricos y concentró su actividad operativa remanente exclusivamente en la utilitaria Kangoo.
- Stellantis frena su nave insignia: La planta de Ferreyra sufrió una contracción significativa en el ritmo de fabricación del Fiat Cronos. La caída de este modelo en particular enciende alarmas rojas debido a que era el vehículo de mayor venta en el mercado interno argentino.
Las proyecciones del sector para el corto plazo descartan un escenario de reactivación inmediata. Desde la conducción metalúrgica adelantaron que el segundo semestre de 2026 no registrará un salto o «rebote» significativo en los niveles de consumo o inversión de capital. Los industriales estiman que la actividad fabril transita un piso recesivo prolongado y que las expectativas de una recuperación paulatina y sustentable recién comenzarán a materializarse durante la primera mitad del próximo año, siempre y cuando se estabilicen las variables macroeconómicas del mercado interno.
