El cadáver fue localizado el miércoles por la tarde en un descampado de barrio Molino de Oro, en un avanzado estado de descomposición y a solo 150 metros de donde semanas atrás apareció un cráneo humano. La Fiscalía del Segundo Turno de Cosquín ordenó la preservación de la escena y pericias urgentes de ADN para confirmar la identidad de la víctima.
El misterio y la preocupación se apoderaron de los vecinos del Valle de Punilla tras un macabro descubrimiento que movilizó a las máximas autoridades policiales y judiciales de la provincia. Este miércoles 1 de julio de 2026, fuerzas de seguridad hallaron un cuerpo sin vida decapitado en una zona descampada de la localidad de La Falda. La hipótesis principal de la Fiscalía apunta a establecer si los restos corresponden a una mujer de la región cuya desaparición había sido denunciada a mediados de mayo, un caso que mantenía en vilo a organizaciones sociales y agrupaciones familiares.
El operativo de rastrillaje se concentró en la intersección de las calles Santiago del Estero y Río Quinto, en el barrio Molino de Oro de la mencionada ciudad turística. Efectivos de la Dirección de Investigaciones Criminales y del Departamento de Homicidios de la Policía de Córdoba cercaron el perímetro tras obtener pistas precisas que guiaron a los sabuesos hasta la zona de matorrales. Debido al avanzado estado de descomposición en el que se encontraba el cadáver, los peritos técnicos debieron aplicar rigurosos protocolos internacionales de recolección de pruebas forenses.
La conexión geográfica con el cráneo hallado hace un mes
El hallazgo actual disparó de inmediato las alertas del equipo judicial debido a un escalofriante antecedente registrado a escasos metros de distancia del descampado:
- El primer hallazgo: Hace aproximadamente treinta días, los propietarios de una vivienda ubicada sobre la calle Río Quinto al 500 denunciaron la aparición de un cráneo humano en el patio de su casa.
- Cercanía clave: La distancia lineal entre el patio de aquella vivienda y el sitio donde este miércoles se localizó el cuerpo decapitado es de apenas 150 metros, lo que robustece la teoría de un único hecho delictivo.
- La hipótesis del traslado: La fiscalía interviniente mantiene bajo análisis la sospecha inicial de que un perro del vecindario pudo haber arrastrado el resto óseo semanas atrás desde el descampado hacia el interior de la propiedad privada.
«La zona permanece bajo estricto resguardo policial. Los estudios de compatibilidad genética y las pruebas forenses complementarias que se practicarán en la morgue judicial serán determinantes para identificar científicamente a la víctima y esclarecer las causas de la muerte».
— Directiva emitida por la Fiscalía del Segundo Turno de Cosquín, a cargo de la Dra. Silvana Pen.
La aparición del cuerpo reactivó de forma inmediata las causas por averiguación de paradero vigentes en el departamento Punilla y zonas aledañas. Aunque los investigadores mantienen bajo estricto hermetismo los datos de la mujer buscada desde mayo para no entorpecer los procedimientos técnicos, trascendió que ya se tomaron muestras a familiares directos para acelerar los cotejos de ADN. Mientras el equipo forense de Córdoba realiza los peritajes antropológicos sobre los restos óseos, los investigadores de la división Homicidios interrogan a vecinos de barrio Molino de Oro con el fin de reconstruir movimientos sospechosos detectados en el predio durante los últimos sesenta días.
