El sector registró un desplome interanual del 7,8% en agosto y se posicionó como el segundo más afectado del país. La utilización de la capacidad instalada cayó al 39,6%, niveles comparables con la pandemia.
La recesión en el entramado productivo cordobés no encuentra piso. Según el último informe de la Asociación de Industrias Metalúrgicas de la República Argentina (ADIMRA), la actividad metalúrgica en la provincia sufrió una contracción interanual del 7,8% en agosto, encadenando 14 meses consecutivos en terreno negativo. Con este resultado, Córdoba se ubica como la segunda jurisdicción más golpeada a nivel nacional, solo detrás de Entre Ríos (-8,8%), en un contexto donde el sector retrocedió un 6,1% promedio en todo el país.
El deterioro local se concentró en rubros clave como Autopartes, Bienes de capital y Maquinaria Agrícola. Como reflejo del parate, las plantas fabriles operaron a tan solo el 39,6% de su capacidad instalada, dejando paralizadas a seis de cada diez líneas de producción. Desde la Cámara de Industriales Metalúrgicos y de Componentes de Córdoba (CIMCC) advirtieron sobre el impacto del cambio en la matriz productiva y el avance de las importaciones que sustituyen a la fabricación local. El escenario ya repercute en el mercado laboral con un recorte del 2,5% interanual en el empleo del sector, mientras que el 68,1% de los empresarios no prevé una recuperación en el corto plazo.
