La Iglesia Católica de Córdoba manifestó su rechazo a la iniciativa municipal de prohibir la actividad de los cuidadores de vehículos, conocidos como «naranjitas», en el marco de la implementación del nuevo sistema de estacionamiento medido. A través de la Pastoral Social, la institución advirtió que la medida profundiza la exclusión social de los sectores más vulnerables que dependen de este ingreso informal.
El nuevo esquema que busca implementar la Municipalidad de Córdoba contempla la digitalización total del cobro del estacionamiento y la eliminación progresiva de la presencia de cuidadores en las zonas de mayor tránsito. Desde el Palacio 6 de Julio sostienen que la medida apunta a ordenar el espacio público y evitar situaciones de extorsión a los conductores. Sin embargo, los referentes religiosos sostienen que, sin un plan de reinserción laboral concreto, la prohibición dejará a cientos de familias sin sustento en un contexto económico crítico.
La controversia escala mientras el Ejecutivo municipal acelera los detalles técnicos del nuevo software de control. Los representantes de las cooperativas de «naranjitas» ya iniciaron gestiones para ser incluidos como parte del sistema de fiscalización, propuesta que cuenta con el aval de diversos sectores sociales que piden una solución intermedia. La Iglesia instó a las autoridades a abrir una mesa de diálogo que contemple la dignidad de los trabajadores informales antes de aplicar sanciones o desalojos definitivos.
Se espera que en las próximas sesiones del Concejo Deliberante se debata el marco regulatorio que definirá el rol de estos cuidadores dentro del nuevo esquema de movilidad urbana de la capital.
