El presidente de Renault Argentina, Pablo Sibilla, estimó que el sector finalizará el año con un volumen de entre 500.000 y 520.000 unidades vendidas, por debajo de las marcas del período anterior. La recesión afecta de manera directa a los segmentos de entrada de gama adquiridos por la clase media, mientras que las terminales y concesionarias advierten que no hay margen comercial para reducir los precios.
La reactivación del mercado automotor local evidenció un freno en su dinamismo durante el primer semestre. El sector industrial proyecta una contracción en las ventas de vehículos nuevos sustentada en la pérdida de poder adquisitivo y la falta de herramientas financieras adecuadas. La tendencia a la baja comenzó a consolidarse en los registros de patentamientos de las últimas semanas, marcando un comportamiento de cautela en la toma de decisiones de los consumidores y las redes de concesionarias oficiales.
La caída de la demanda se concentra de manera asimétrica en la base del mercado, con una retracción del 25% en las ventas de los segmentos A y B. En contraposición, los patentamientos de gama media-alta y las unidades con motorizaciones híbridas muestran un desempeño estable que amortigua parcialmente la caída general. El principal escollo para revertir este proceso radica en la imposibilidad de abaratar las unidades por vía comercial, dado que los márgenes de rentabilidad de las fábricas se encuentran en niveles mínimos de subsistencia.
La carga tributaria y el desarrollo productivo en Córdoba
Los costos de fabricación y venta en el plano local enfrentan asimetrías fiscales y estructurales complejas:
La estructura del precio de venta al público de un vehículo de producción nacional contiene un 54% de componentes impositivos, sumando gravámenes de origen nacional, provincial y municipal. Esta presión fiscal contrasta con mercados internacionales como el de Estados Unidos, donde la carga impositiva sobre el valor final ronda el 10%, lo que explica la disparidad de precios para un mismo modelo. Desde el sector fabril señalan que solo una reducción efectiva de las alícuotas del Estado permitirá abaratar los valores al consumidor.
Pese a la coyuntura del mercado interno, la previsibilidad cambiaria y la quita paulatina de retenciones fabriles dinamizaron los planes de inversión corporativa. La planta Santa Isabel, ubicada en Córdoba, consolida su perfil exportador enfocado en vehículos utilitarios a través de un desembolso de 350 millones de dólares para la fabricación exclusiva de la nueva pick-up Niagara. El proyecto prevé una producción de hasta 60.000 unidades anuales, con más de la mitad del volumen destinado a abastecer los mercados de la región.
