La Bolsa de Cereales de Córdoba y diversas entidades rurales solicitaron al Gobierno Nacional una reducción en los derechos de exportación para el trigo. El pedido se fundamenta en el fuerte incremento de los costos de producción, que tras la escalada de tensión en Medio Oriente, subieron un promedio de US$ 95 por hectárea debido al encarecimiento de los fertilizantes y el combustible.
Según el informe técnico, el nuevo escenario internacional impactó directamente en los márgenes de rentabilidad de la campaña fina que está por iniciar. El aumento en el precio del petróleo y sus derivados elevó el costo de los fletes y los insumos básicos, dejando a muchos productores cordobeses en una situación de «rentabilidad negativa» si se mantienen las alícuotas actuales de retenciones.
Desde el sector advierten que, sin un incentivo fiscal o una baja en la presión impositiva, la intención de siembra de trigo en la provincia podría caer significativamente. Esto no solo afectaría el ingreso de divisas para el país, sino que también impactaría en la rotación de cultivos necesaria para la conservación de los suelos. Los productores sostienen que el esquema impositivo actual fue diseñado con costos de producción menores y que el contexto bélico internacional obliga a una revisión urgente de las políticas de exportación para evitar una crisis en la campaña 2026.
