Un informe del IPCVA revela una marcada diferencia en los canales de venta en Córdoba. Mientras las grandes cadenas se imponen en 14 de los 22 cortes evaluados, las carnicerías de barrio ofrecen mejores tarifas en cortes de mayor valor.
Un relevamiento de precios minoristas realizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) en 45 puntos de venta de la provincia de Córdoba expuso una particular brecha entre los supermercados y las carnicerías tradicionales. Aunque el precio promedio general del kilo de carne vacuna resultó ligeramente más bajo en las carnicerías ($19.506) que en los supermercados ($19.705), la medición reveló que 14 de los 22 cortes analizados son más económicos en las grandes superficies.
Las dinámicas de precios mostraron comportamientos contrapuestos durante la segunda quincena de julio. Mientras que en las carnicerías los precios promedio bajaron un 0,3%, en las cadenas de supermercados registraron un incremento del 2,1%. La brecha es especialmente marcada en cortes populares y de menor precio como la falda ($12.414 en súper contra $14.973 en carnicerías) o la picada común ($9.950 contra $11.651).
Por el contrario, el comercio especializado de barrio logró sostener una ventaja competitiva en los cortes de mayor categoría o de alto valor por kilo. Ejemplos de ello son el lomo, que cotizó a un promedio de $24.657 en carnicerías frente a los $28.291 de los supermercados (una diferencia superior a los $3.600 por kilo), como así también el vacío, el peceto, la colita de cuadril y los bifes. En cuanto a alternativas, el pollo fresco se mantuvo más económico en los supermercados ($4.133) que en las carnicerías ($5.457).
